Como lo dije ayer, en el artículo de mi blog canaya, hoy el "Gigante de Arroyito" iba a explotar y explotó nomás. Más de 40.000 almas canayas llenaron y colmaron el estádio para despedir a su equipo y alentar sin parar los 90 minutos. Es que hoy, fecha número 17 (de 19) Rosario Central jugaba su último partido como local y tenía que ganar para alejarse definitivamente de la tabla de descenso y promoción (nosotros no estamos para pelear eso), estamos para cosas mayores y Central hoy lo demostró. Porque marcó el 1º gol (Golazo de Danelón) y le empataron a los 3 minutos (mala salida del arquero Castellano), y fue a buscar el resultado. Hizo el 2º gol (gol de Vizcarra de afuera del área grande) y Tigre volvió a empatar a los pocos minutos (nuevamente el arquero sale mal y se come el empate) y Central siguió buscando hasta que tras una buena jugada de Arzuaga, Costa la manda a guardar y el partido se ponía 3 a 2 y quebraba a un Tigre tibio, pero Central no se quedó con ese resultado y siguió buscando hasta que llegó el 4 a 2 de la mano del "fantasma" Arzuaga. El resultado podríahaber sido tranquilamente 4 a 0 si no fuera por las 2 malas salidas de Castellano, pero Central es asi...distinto y para ganar hay que sufrir, sino no es Central. Y la victoria tiene otro sabor. Con este resultado yo diría que ya estamos un 80% salvados de todo y los 2 últimos encuentros deberíamos dedicarnos tranquilos a sumar puntos para el próximo torneo. Y digo un 80% porque si mañana (casi seguro) RaSin Club pierde el clásico en Avellaneda frente a su rival Independiente, Rosario será una fiesta y nos dedicaríamos de lleno a pensar en llegar lo más arriba posible. De este modo Rosario Central ganó en su casa un partido que vale oro, por 4 a 2 y se aleja de todo mal. GRACIAS Central por ser como sos...